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Docencia e Investigación

XI Jornadas de La Red de la EOL
HACER LAZO
PSICOANALISIS EN LA RED

LAZOS 3

Nuestro último boletín. Esperamos haya disparado tus elaboraciones y deseo de participar en las cercanas XI° Jornada de La Red de la EOL. En este tercer número presentamos las contribuciones de Marina Recalde, Daniel Senderey, Silvia Bermúdez y Nilda Herman. Les agradecemos mucho a ellos y a todos los colegas y amigos que colaboraron en los tres números! Si querés volver a leerlos entrá en www.lared.eol.org.ar

Síntoma y lazo
Marina Recalde

Siempre me gustó un texto, que ya tiene muchos años, de Jacques-Alain Miller, publicado bajo el enigmático título "∑ (x)"(1). Es decir, (letra que define al síntoma) y la variable x, es decir, una función. Es un texto que me pareció muy apropiado para abordar las cuestiones relativas al tema de estas Jornadas de la Red de la EOL ("Hacer lazo. Psicoanálisis en la red"), tomando en cuenta la perspectiva del síntoma y del lazo.

Allí dice: "el síntoma no tiene que ser situado en el rango de las formaciones del inconsciente. Lo es también, sin duda, por lo mismo que reconocemos esas formaciones del inconsciente en el hecho de que se les puede suponer una significación intencional. Se le puede suponer a un sueño, lapsus, chiste o acto fallido sintomático, un cierto "eso quiere decir". Sin embargo el síntoma se distingue de ellas, me atrevo a decir, por su objetividad".

Es decir que no tiene la fugacidad de las formaciones del inconsciente, lo que lo lleva a definirlo entonces no como formación sino como función del inconsciente, en tanto transporta una formación del inconsciente a lo real.

Entiendo es un modo muy bello de decir que el síntoma no llama a la interpretación, porque aloja un núcleo de goce autista en su seno. Dimensión del síntoma distinta que aquella de las formaciones del inconsciente y del desciframiento.

Y esto resulta fundamental, ya que tiene consecuencias en la experiencia analítica. Podemos decir entonces que si se toma al inconsciente del lado de las formaciones del inconsciente, el partenaire del sujeto es el Otro, en tanto a él se dirige. Pero si se lo toma por esta otra vía del síntoma, es otro el partenaire, y allí goza. Es decir que hay una dimensión de soledad en el goce del síntoma, y el sujeto está –desde esa perspectiva- sin el Otro.

Así, si esta "brecha" (al decir de Miller) en este goce autista del síntoma está presente, es que podrá entonces surgir un Otro al cual enlazarse. Pasaje al síntoma como formación del inconsciente, necesario para que el psicoanálisis juegue su partida.

NOTAS

  1. MILLER, J.-A., "∑ (x)", en Matemas II, Buenos Aires, Manantial, 1988

 

El síntoma: De la singular disruptivo al punto del lazo
Daniel Senderey *

El goce como síntoma es irreductible al lazo social. Se trata entonces que los impasses del discurso amo ante lo intratable del síntoma encuentren salidas al malestar frente a identificaciones segregativas. En este punto la Red aparece como un espacio en la ciudad que deja lugar al "uno por uno" tanto del lado del caso como del lado del practicante, que aloja la singularidad de la lengua inconsciente y el síntoma en nuestra civilización caracterizada por el individualismo de masa.

Como escribe Eric Laurent [1] el síntoma testimonia la desinserción radical del sujeto en la lengua común y el lazo social que ella autoriza. Es porque el sujeto se sabe desinsertado que quiere hacer como todo el mundo, quiere insertarse.

Con lo irreductible del síntoma nos podremos orientar hacia un lazo social verdadero alejado de soluciones adaptativas o normalizadoras.

NOTAS

* Co responsable Red EOL Sección Rosario

  1. Eric Laurent: Para el IV Encuentro Americano de Psicoanálisis de la Orientación Lacaniana (Enapol) La Clínica analítica hoy. El síntoma y el lazo social: Grama Ediciones, pág. 18.

 

Instantáneas entre lazos y pantallas
Silvia Bermúdez

La barrera ante el horror aparenta estar desgajada, estallada, pese a este rasgo, algo se detiene ante el horror -que los mismos sujetos desconocen- y suponen la ilusión de controlar.

Cito a Lacan, Seminario 7I "no olvidemos que si sabemos que hay barrera y que hay más allá, nada sabemos sobre lo que hay más allá"

En este empuje en hacer público lo privado a tiempo real, aún así hay algo de lo íntimo que el ojo absoluto capturara, queda en el terreno de lo privado.

Tomando los tres tiempos lógicos: instante de ver, tiempo de comprender, momento de concluir. Verificamos que tiempo y espacio se conjugan en un instante con prisa, se trata de pasar del instante de ver al momento de concluir, rechazando el tiempo de comprender.

En este movimiento epocal del mundo globalizado de las imágenes, la operación es otra, comandada por el instante de ver, empuje instantáneo al goce / pulsión escópica e invocarte satisfaciéndose en esos bordes que contornean las zonas erógenas.

Aún así, bajo la proliferación de los gadgets, en uno de sus últimos formatos: "4G, todo en tiempo real", el velo del pudor que aparenta desgajarse opera, pese a ese empuje incesante de mostrarlo todo.

En la instantaneidad del más absoluto "ya", hay un topos espacio - temporal, velado por ser del orden de la imposibilidad.

Infiero que el estallido de las imágenes es un modo actual del rechazo a la castración, que va de la mano del seudo discurso capitalista, usina de rechazos a los lazos del amor, al inconciente, y al sujeto como lo postulamos desde el psicoanálisis.

Me planteo un interrogante ¿si con las pantallas y los auriculares los sujetos quedan cautivos al servicio de lo pulsional o encontrarían allí un refugio?.

Para terminar el decir de un niño de 8 años conversando con su padre:"Viste pa la gente vive enchufada a las pantallas, desconectadas de los ruidos con los auriculares, son adictos a la pantallas, este no es el mundo que me gusta.

¿ Y cuál es el mundo que te gusta?

 

"Singular y paradigma"
Nilda Hermann

Es en Los Ángeles y ante una asistencia donde no predominaban los practicantes, los clínicos, sino los universitarios que Miller elige presentar lo que retomará en su Curso como los "Paradigmas del goce"[1].

Enfatiza allí que en los Cultural Studies florece el interés por la enseñanza de Lacan contrastando con el cierre del campo clínico y afirma "Se ve el precio pagado porque los psicoanalistas norteamericanos renunciaron a sostenerlo como una experiencia subjetiva y lo redujeron a no ser más que una cura."[2] Se trata de un problema en dos polos: el de los clínicos impotentes para mantener la transferencia con el psicoanálisis y el del interés, completamente intelectual, de los defensores de los estudios culturales apasionados por descifrar a Lacan y separados de la entrada en la experiencia analítica. Les es muy ajena –dirá y nosotros con él- la idea de que los enunciados de Lacan son soportados, animados, justificados por una experiencia efectiva, por lo que podría ser para cada uno, la entrada en análisis ¡su lazo singular al psicoanálisis!

NOTAS

  1. Miller, J. –A, Curso La experiencia de lo real en la cura psicoanalítica, Ed. Paidós, Bs. As. , 2003, p. 221-259.
  2. Miller, J. –A, Curso La experiencia…, op. cit., p. 205.