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Una apuesta, veinticinco años después | Resonancias de una apuesta | La Red de la EOL

Resonancias de una apuesta

Una apuesta, veinticinco años después
Marcela Ruda

Veinticinco años es un buen período para hacer un punto de capitón de la experiencia vivida. En principio, rindo homenaje (como lo hizo Vera) a los analistas Adela Fryd, Vera Gorali, Silvia Lopez y Daniel Sillitti, quienes tuvieron la brillante idea de formar la Red. Recuerdo bien que no fue fácil porque, entre otras vicisitudes, se temía que se asociara a la Red con solidaridad (Red solidaria de Juan Carr) y cierta resistencia a salir a la comunidad.

Hoy podemos decir que la apuesta fue fructífera y hasta pensarla como una banda de Moebius: su cara externa, la comunidad, nos hace saber su interés creciente por el psicoanálisis y su práctica. No solamente los estudiantes de psicología demandan análisis, y el “boca en boca” propio de la Red que se ramifica a su vez en varias redes, sino que también han llegado consultas derivadas de instituciones, algunas de estas escolares. Esto último llama la atención, ya que en el ámbito escolar no siempre encontraremos un lazo transferencial con el psicoanálisis.

Desde su cara interna, en la Escuela, la Red nos permite circular en ella, a modo de cartel, ya que el grupo clínico se disuelve pasado el tiempo estipulado. Nos permite un espacio epistemológico, con su reunión mensual y sus noches. Pero, y sobre todo, la Red nos brinda el clima de intimidad necesario para generar la discusión clínica dentro de un pequeño grupo. Es interesante lo que allí se produce, dado que los miembros del grupo se constituyen por azar, y al modo de la Escuela, pero en pequeña escala, el clima es de sumo respeto y nos interpela en la diversidad. Las diferencias nos ponen a trabajar, nos despiertan y fomentan la discusión.

Y, por último, pero no menos importante: impulsa el affectio societatis y por ende es un semillero de nuevas amistades.